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The Last Story

La penúltima historia

Me niego a creer que los que llevamos tantos años en esto alcancemos tales extremos de inocencia, al punto de aplaudir como memos, kleenex en mano, ante cualquier melodrama genérico. Últimas historias conozco unas cuantas, y sin ir más lejos un buen puñado de ellas pertenecen al mismo Sakaguchi que firma ésta que hoy sometemos a análisis. La tónica es siempre similar: un grupo de jóvenes, un protagonista parco en palabras y/o víctima de una infancia atroz. Un poder que sobrepasa lo imaginable. Una forma de mal que pone a prueba la testarudez del grupo, alguna atractiva doncella de voz aterciopelada y poderosa magia, y por supuesto la guinda en forma de romance plagado de altibajos y amor pagahidromieles de manual. Y así todo.

Con todos los elementos en su lugar, queda relajarse y disfrutar de los ¿mejores? combates cuadriculados, embutidos con más o menos tino en un mundo mágico, preferiblemente si se trata de un mundo cuyo nombre acabe en -ia, como Symphonia o Gaia (alejaos de nombres patológicos como Diplopia o Ataxia, de ser posible). La idea es que estas jaulas/pasillos/guatevah sirvan de escenario para que nuestros andróginos actores y bellísimas actrices den vida a una llamativa pero igualmente cutre novela de folletín oriental. Escuece, porque bien sabéis que es cierto.

Nobuo Uematsu – The Last Story Main Theme

Siendo retaco me dejaba seducir con facilidad por este tipo de juegos, pero la experiencia me ha dado un juicio (mejor o peor, pero juicio a fin de cuentas) y este sano escepticismo que, al menos de momento, me mantiene en pie día a día. Hasta aquí supongo que todo normal, y que no pocos de vosotros, queridos lectores, os sentiréis más que identificados. El problema viene cuando un día cualquiera aparece el mismo personaje cargado de amuletos, el mismo mundo, el mismo mal a punto de desatarse de siempre. Y algo fuera de lugar.

Las mismas ropas, las mismas espadas desproporcionadas. Pero emergiendo bajo todos estos elementos, aparecen unas notas; un acorde abierto, una escala que de alguna manera, llega. No dejo de ser consciente de que he sido hipnotizado por la canción que las mismas marionetas de siempre, movidas por mis propias manos, están interpretando tras el teatrillo que es mi Wii; para qué luchar, si no voy a poder evitarlo. He caído con todo el equipo, no me queda otra que rendirme al encanto de esta última historia, como hacía años que no ocurría.

Pateando la isla de Lázulis(-ia)

El vasto imperio anda revuelto y descompuesto cual cesta de ropa de saldo. La pobreza y la destrucción reinan en un continente azotado por la guerra de norte a sur. Sin embargo, en algún lugar perdido a lo largo del majestuoso océano, una isla se alza a salvo entre las olas, próspera, casi desafiante. Huyendo del clima de desesperanza del continente, un grupo de jóvenes mercenarios navega hacia la isla en busca de la oportunidad que les permita abandonar su azaroso modo de vida. Entre ellos se encuentra Zael, un Tidus como cualquier otro, el cual no solo descubrirá en su periplo un extraño poder que aguardaba en su interior, sino que también se dará de bruces con alguien cuya candidez sacudirá su mundo, situándolo entre la espada y la pared, y atrapándolo en la histórica disyuntiva entre cabeza y coraz… tetas. Qué demonios, ya sabéis como funciona esto.

Con este trasfondo, la profunda voz de un narrador omnisciente, y como no, con el trazo de nuestras propias acciones, se va dibujando una historia lineal, indisimuladamente acotada de inicio pero igualmente no exenta de cierta magia. Y es que a los mandos de The Last Story uno se siente el protagonista de un cuento, con sus numerosas ventajas y no menos inconvenientes. Por una parte, el papel del narrador y el enfoque que recibe la historia nos llevan en volandas de una localización a otra, siempre ávidos de saber qué novedad sorprenderá a nuestro equipo de martirizados protagonistas. Del mismo modo el precio a pagar es el de un desarrollo tremendamente encorsetado, donde la libertad se reduce a una mínima capacidad de exploración en esos pequeños momentos en el que el juego nos suelta la manita, dejándonos caminar a nuestro antojo pese a que en la práctica haya poco que explorar.

Directo a la patata

Una multitud de escuetas secuencias y conversaciones amenizan el pasaje entre capítulos, pero la sensación que dejan los resultones escenarios donde luchamos o conversamos con NPCs no son más que un pasillo ensanchado aleatoriamente del que no podemos salir. Por suerte, poniendo un poco de nuestra parte, es más que sencillo abandonarse a merced de unos personajes que, pese a su simplicidad, consiguen hacer al jugador partícipe de sus aventuras y desventuras, debido en buena parte al carisma que el equipo de Sakaguchi les ha podido imbuir (histrionismo japonés y estereotipos inclusives) y sobre todo a un estupendo doblaje de lo más british; quizás los más puristas clamen a los cielos por el también sobresaliente doblaje original, pero para un servidor, y entre otras muchas bondades del juego, las voces de los protagonistas así como la conexión que consiguen con el jugador han supuesto una de las mayores motivaciones para continuar buceando en los misterios que esconde la isla de Lázulis.

Innovación, tradición y adaptación

El apartado que sin duda ha acaparado más mimo por parte de los desarrolladores es el puramente jugable, a posteriori la auténtica salsa del título. A caballo entre el rol oriental y el occidental, y haciendo gala de préstamos espectacularmente diversos de otros géneros, el sistema de combate lleva la innovación por bandera, en contraposición a la fidelidad draconiana con la que se han ceñido a las vertientes más clásicas del género en el plano argumental. Así pues, controlamos a Zael en tiempo real, mientras que los compañeros (normalmente entre 2 y 5) son controlados por la IA. Atacamos automáticamente cuando el protagonista está a corta distancia, por lo que nuestra principal preocupación reside en la defensa, y el movimiento. Sin embargo, al más puro estilo Gears of War, el juego hace uso de un sistema de coberturas y de un arma a distancia. Aunque el control se demuestre torpe a ratos, otorga variedad a un género trillado que sin embargo vuelve cargado de acción con este juegazo.

Por supuesto que no se trata de cubrirse y disparar a lo loco, y es que de hecho contamos con un sencillo pero completo sistema de habilidades, tanto propias como de nuestros compañeros. Relacionado con ellas, hay dos elementos especialmente distintivos en cuanto a la jugabilidad. El primero de ellos es el de los círculos. Los hechizos que lanzan nuestros aliados, tanto de ataque como de recuperación, afectan a un área, representada como un círculo de color. Este círculo permanece durante algún tiempo, aunque antes de que suceda podemos dispersarlo para causar un efecto adicional.

Por ejemplo, un círculo de curación básico recupera puntos de salud a cierta velocidad en un área muy reducida, pero dispersándolo por medio de alguna de las habilidades destinadas a tal efecto, conseguimos la curación instantánea de todos los aliados. Del mismo modo podemos dispersar círculos invocados por magos enemigos, aportando entre unos y otros un toque estratégico al meollo. Cada cierto tiempo también podemos pausar el combate y dar órdenes a los aliados, que se ejecutarán tras haberlas asignado. Aunque la IA de los compañeros es más que aceptable, este modo es indispensable a la hora de acabar con enemigos resistentes a ataques físicos o jefes, en cuyo caso se hace obligatorio estudiar sus rutinas y responder con las armas adecuadas.

El otro elemento a destacar es el magnetismo. Esta habilidad activa un modo en el que los rivales se concentrarán en Zael, convirtiéndose en blanco de iras, ataques y magias por igual. Pero no todo son desventajas, puesto que nuestros aliados recibirán una bonificación al tiempo de carga de sus conjuros, así como un respiro que suele ser inmensamente valioso en alguno de los muchos combates que protagonizaremos, no pocas veces multitudinarios y confusos entre tanto efecto y cabriola.

Sin ir más lejos, la escasa dificultad es una constante en todos los aspectos del título. No solo tenemos cinco knock-outs por personaje antes de encontrarnos con el game over (¿acaso existe?), el devolver la vida a un aliado será tan fácil como pasar sobre su cuerpecito vapuleado luciendo el azul del modo magnetismo, en una suerte de resurrección instantánea. Aún más: Zael, el Lázaro anarco-festivo del rol, es capaz de resucitar por sí mismo. Estas facilidades también son extensivas a otras facetas como la exploración, y es que literalmente es imposible quedarse atascado en un juego en el que los acompañantes indican el camino a seguir, ya sea abiertamente con sus conversaciones o posicionándose de cara al camino correcto.

Lo mismo sucede en las ciudades, en las cuales soldados y desconocidos vendrán a nosotros indicándonos cual es el siguiente destino en la aventura, en el JRPG para dummies definitivo. Si bien estas licencias de seguro han sido bien recibidas por neófitos, los jugones más curtidos encontrarán un juego sencillo en exceso, con chekpoints y puntos de guardados cada medio paso y una sensación de continuo tutorial que dura a lo largo de las 15-20 horas de juego que nos aguarda. Se pierde en emoción y dificultad lo que se gana en accesibilidad y dinamismo, no tiene más. Una pena que las intervenciones de los NPCs se repitan cual batido de morcilla, pero esa es harina de otro costal.

Y se hizo la música

De entre la casi inabarcable colección de obras maestras del prolífico maestro Nobuo Uematsu, no exagero al señalar la banda sonora de este The Last Story como una de las más cinematográficas, emotivas y transversales en cuanto a número y heterogeneidad de estilos. Uematsu no se limita a explotar el agridulce y melancólico tema principal, composición a todas luces sobresaliente, y abarca una enorme amplitud de géneros a lo largo de todo el soundtrack. Las pinceladas dramáticas que construyen el tema principal y sus múltiples variantes recuerdan poderosamente al espectacular Lost Odyssey así como a otros trabajos anteriores, a causa del sabor dramático, épico y esperanzador a partes iguales. La mezcla puede llegar a ser algo abrupta en su intento de abarcarlo todo (hablando exclusivamente del tema principal), pero es comprensible tratándose de una pieza que trata de sintetizar entre sus notas toda una aventura.

Nobuo Uematsu – Toberu Mono

La misma línea expresiva sigue otro de los temas a destacar, el soberbio “Toberu Mono”, uno de los que mejor representa la vertiente más sentimental de la banda sonora. Estructurado como una sonata romántica, está formado por varios temas unidos por nexos, además de una reexposición de los mismos luciendo ligeras modificaciones. Dominando la tonalidad de Do menor, tras la introducción de cuerda el oboe cobra protagonismo, con un discreto bajo de arpa al más puro estilo Final Fantasy. apareciendo a continuación líneas de flauta y violines. intercambiándose el papel de acompañantes o solistas en los distintos temas de la pieza. La reexposición culmina con el toque épico que contagia a buena parte del tracklist, y es que Uematsu ha sabido captar la inspiración cinematográfica occidental, con piezas que recuerdan a grandes compositores del mundo del celuloide como Hans Zimmer y Harry Gresgson-Williams, sin renunciar por ello a su particular toque. Sin duda una banda sonora magistral a la altura de un gran título.

Entre dagas mágicas y retinas de Gurak

El apartado visual no deja de ser el de un juego estándar de Wii. Con esto quiero decir lo evidente, que no esperéis maravillas, ni siquiera en cuanto a videos pre-generados se refiere, tan atractivos como desfasados técnicamente. Salvo bajadas puntuales de framerate, el motor mueve con soltura una multitud de efectos poco más que decentes y, eso sí, un abrumador número de elementos en pantalla. Y con eso basta, correcto sin más.

Evidentemente en un juego de esta naturaleza la historia para un jugador es el mayor atractivo que encontraremos, pero adicionalmente disponemos de un modo multijugador, sencillo pero capaz de alargar la vida del título para disfrute de aquellos aventureros más recalcitrantes (hasta 6 simultáneamente) en modo versus o todos-contra-los-bichos. Un añadido interesante a disfrutar aparte de la aventura en solitario.

Conclusiones

The Last Story es un fantástico juego, pese a que el texto pueda sugerir lo contrario en ocasiones. A fin de cuentas, los creadores han conseguido llegar a este humilde jugón en un terreno y género en el que normalmente, ya sean juegos del montón o superproducciones endiosadas por la crítica, suelen fracasar miserablemente. Lejos de predicar en el desierto, esta obra cautivadora me ha mantenido pegado a la Wii de principio a fin. Sed inocentes, dejaos enamorar por Calista y embarcaos en una epopeya de las que merece la pena. Una gran historia nacida en los últimos coletazos de Wii: espero no sea la última.

25 comentarios
  1. Goosman
    Goosman Dice:

    A mí me parece un juego bastante bueno, que ha conseguido engancharme hasta pasármelo dos veces, cosa que hace mucho tiempo que no me sucedía.

    By Goos.

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  2. MIGUEL
    MIGUEL Dice:

    “the last history” se podian haber esforzado mas al ponerle el titulo al juego eso no se diferencia mucho de “final fantasy”

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  3. joselo
    joselo Dice:

    Pues a mi si me gusto me parece excelente aunque no una obra maestra, si indispensable para todo aquel que tenga wii.

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  4. Pateasuelos
    Pateasuelos Dice:

    “The Last Story es un fantástico juego, pese a que el texto pueda sugerir lo contrario en ocasiones.”

    Durante todo el articulo dices que es malo! Creo que lo único bonito que dices es que tiene buena musica.

    Por si las dudas no lo juego.

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  5. Trivi
    Trivi Dice:

    Yo lo he empezado hace poco, y me esta encantando. Al principio no me gustaba mucho el modo de desarrollo de las batallas, pero ahora que llevo más tiempo le estoy pillando el puntillo. Cuando acabe con este me pondre con el Xenoblade, otra joyita del final de Wii.
    Saludos!

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  6. Devil Crown
    Devil Crown Dice:

    Personalmente me gusta mucho mas que Pandora’s tower que no me esta enganchando tanto. La historia me parecio bastante entretenida aunque sea un chico conoce a chica japo de toda la vida.
    Los compañeros me pareces muy carismáticos y todos son buenos personajes.
    El online es entretenido simplemente.

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  7. Sr. Anónimo
    Sr. Anónimo Dice:

    Comparado con Xenoblade es malo con ganas pero no es un desastre. La historia es terriblemente irregular, con partes increíbles y otras patéticas, la música y el apartado artístico muy bueno y la jugabilidad igual que el argumento, a saltos. Batallas buenísimas y bien diseñadas y otras solísimas o cansinas.

    En general es un juego de notable.

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  8. Marlo y Claudio
    Marlo y Claudio Dice:

    Es uno de mis pendientes, al igual que Xenoblade y Pandora´s Tower, por desgracia no dispongo de mucho tiempo libre y estos juegos lo requieren, ahora estoy dádole un poco cada noche al Pandora y la verdad que me esta encantando.

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  9. Master Vaitor
    Master Vaitor Dice:

    @Mi bwahahahahahaha mw has sacado la carcajada del día… o es que acaso no era broma!?!?

    Sin embargo lo que dices es cierto, el juego es excelente, sin embargo para los más experimentados, muchos de los juegos actuales a pesar de ser casi casi beatificados por la crítica, tienen una gran cantidad de errores y detalles que hace años no se veian.

    Desgraciadamente siento que los proyectos mas “grandes” de la industria tienen problemas porque sus equipos de desarrollo son tantos que no alcanzan a ponerse de acuerdo y pulir bien el juego.

    Por otro lado, despúes de jugar los FF éste juego se siente las maravillas de gamplay y diversión. (Nota aquí: en realidad por más que juego jrpg, teniendo a Chrono Trigger como vara de medida, la mayoría de los títulos después del FFVII se quedan cortos …)

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  10. DarkOuterheaven
    DarkOuterheaven Dice:

    Gracias a todos por vuestros comentarios, me alegra ver que habéis pillado el sentido a un texto bastante ambiguo.

    @Pateasuelos, lee bien el análisis. No digo que es malo. Digo como lo veo. Y digo que me ha gustado mucho, ESPECIALMENTE la música.

    @think 3DS Me gusta recibir críticas negativas que me dan idea de donde me he equivocado. Pero tachar de artículo pésimo sin señalar absolutamente nada más, no sirve de nada. Espero más impresiones :).

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  11. Jaime
    Jaime Dice:

    Pues que suerte que en Europa ya puedan disfrutar del juego, a América nos acaba de llegar hasta hace unas dos semanas el Xenoblade, el cual estoy jugando y apenas le empiezo a agarrar el gusto, pues los combates se me hacen algo complicados y con muchas reglas, de este Last Story lo que me llama es el modo cooperativo, esperemos que nos den la sorpresa con este juego de este lado, creo que todo dependerá de las ventas que tenga

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  12. Chocobo
    Chocobo Dice:

    Ya he visto un articulo anunciando el juego hace rato aquí y la verdad por la falta de wii que tengo no puedo jugarlo T.T
    Te agradesco que hayas hecho este análisis (ambiguo, cosa que no veo todos los dias) y me hayas informado de este juego que ya va a ser uno de los primeros que voya jugar en la wii cuando la tenga.

    Lo que nunca entendi es porque despues de que se fue el creador de final fantasy de square siguieron saliendo mas …
    Un juego no puede tener el mismo nombre si falta su creador -.-

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  13. Goosman
    Goosman Dice:

    Se me olvidó añadir otro de los grandes aspectos de este juego. Se juega sin usar el puntero y el acelerómetro para nada, en castellano: no necesitas estar haciendo gestos raros ni andar pegando saltos por el salón como si estuvieras poseído. Si encima tienes el mando clásico, el disfrute es doble.

    By Goos.

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  14. ICEC00L
    ICEC00L Dice:

    Tiene una buena pinta, aunque no creo que sea de esos juegos que me enganchan, debido a la monotonía de los pasillos preestablecidos y la poca o nuca capacidad de exploración. Igualmente me ha parecido un gran titulo, de lo mejor en el catalogo de Wii, con un planteamiento un tanto mas maduro para una consola de ese porte.

    Genial articulo @DARKOUTERHEAVEN, ayer mismo lo había leído pero se ve que el servidor no subió mi mensaje.

    PD: vuelvo a elogiarte la capacidad de redacción que tienes bro, envidia 100 % ;).

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  15. Ryo Dragoon
    Ryo Dragoon Dice:

    El artículo es como el propio juego: un soplo de aire fresco alternativo. Da gusto leer un análisis desenfadado después de haber hecho yo mismo uno tan frío (lo teneis a un link en mi nick de distancia).

    Responder
  16. _jack_
    _jack_ Dice:

    A pesar de que entretiene no deja de ser el el mismo juego, con la misma ambientacion, el mismo diseño, el mismo esquema, los mismos protas, los mismos giros argumentales que venimos viendo hace mas de 20 años, juego tras juego repiten lo mismo, de esta forma el titulo se convierte en un continuo dejavu sobre recuerdos pasados.

    Se hecha en falta en el curtido genero del rol japones un titulo mucho mas fresco, con ideas nuevas y mucho mas adulto en complejidad y contenido, con personajes mas maduros acordes al reto que están enfrentando, se hecha en falta personajes mas desarrollados que dejen a un lado los tipicos estereotipos de este tipo de obras, en donde se nos presenten mundos mas creíbles y dilemas morales que nos hagan pensar sobre nuestras decisiones y sobre el mundo virtual que rodea a los personajes.

    Es una lastima, por que el rol japones paso por su punto mas alto en la generación de los 32/128 bits, pero si miramos en la actualidad, las cosas poco y nada han cambiado desde Dragon Quest por haya por el año 1987

    Lo que esta industria necesita es salir de su zona de confort, arriesgar en nuevas propuestas jugables y argumentales y dejar de lado la ambientación shonen y excesivamente infantil que vienen repitiendo año con año, los que llevamos mas de 2 decadas siendo consumidores no queremos seguir usando al tipico chaval que es el elegido, que quiere salvar el mundo y que esta enamorado de la amiga de la infancia, en estas circuntancias y con el talento que tienen los nipones para crear historias, son un mercado que se esta perdiendo.

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  17. Beret
    Beret Dice:

    @-jack-, @DarkOuterheaven y los que pidais un jrpg más adulto y que se salga de lo establecido tenéis NieR. No está desarrollado por el “dios” Sakaguchi, ni por la “malvada” Square-Enix (sólo distribuido), ni por la “santa” Bioware. Pero es un juegazo igualmente.

    Gran análisis. Y un apunte relacionado con otro juego de Wii, Xenoblade es uno de los jrpgs con más tópicos y estereotipos que he jugado de la generación, pero irónicamente es el más valorado

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  18. TDI
    TDI Dice:

    Para mí, Last Story tiene lo que los Final Fantasy perdieron. Tiene una historia que, aunque generalizando, puede parecer el mismo culebrón de siempre, va más allá del típico grupo de héroes que viaja por el mundo hasta el castillo del malo de turno.

    Por compararlo con Xenoblade, LS tiene una historia más parecida a los Final Fantasy buenos, mientras que Xenoblade es una historia larguísima, por lo que se puede aprovechar mejor, aunque sea el típico viaje de un punto a otro del mundo. No digo que la historia de LS esté mal aprovechada, pero en Xenoblade avanzas y avanzas, y sabes que te queda mucho juego aún, y en este sin querer te puedes saltar varios capítulos (me ha pasado).

    El defecto que tiene no es tanto que sea lineal, porque a mi no me ha importado en absoluto, sino que a lo mejor sin darte cuenta haces algo que te correspondía hacer 2 ó 3 capítulos más adelante, y pegas un salto. Yo fui del cap. 3 al 5, y del 20 al 22 y después al 21 (creo, primero la misión de la niña secuestrada y después el vampiro.

    Eso hace que igual te salga un monstruo y no llegues ni a verlo porque te lo has cargado demasiado rápido (el dinosaurio de 3 cuernos de los réptidos) o que te encuentres con un jefe coñazo que tardes mucho en matar (la tortuga que paraliza, el “pájaro” blanco que sale al despertar a la errante…).

    Es un muy buen juego, recomendable. Las personalidades de cada uno están bien desarrolladas (yo al principio creí que me iba a caer mal Yorick, pero después de lo del barco ya empezó a actuar “normal”). Es algo que se agradece, sobretodo para quienes ya nos conocemos las personalidades típicas de los juegos de rol.

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