Sinopsis: David aparece un día en la vida de los Peterson afirmando que era un buen amigo de su hijo Caleb en Afganistán antes de que éste falleciese. El joven termina por quedarse en la casa ayudando a todos los miembros de la familia. Una persona tan perfecta sólo puede esconder un secreto a su medida.

Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2014
Duración: 99 minutos
Director: Adam Wingard
Producción: Keith Calder, Jessica Calder
Guión: Simon Barrett
Música: Stephen Moore
Fotografía: Robby Baumgartner
Efectos especiales: Scott Hastings, David Nami
Reparto: Dan Stevens, Maika Monroe, Brendan Meyer, Sheila Kelley
Festival Sitges 2014: Oficial Fantástico Competición

Crítica: El carismático David interpretado de manera sublime por Dan Stevens nos lleva por toda la película hasta que comemos de su mano tal como hace la familia Peterson. A pesar de que sabemos que hay cosas que no se hacen por las malas lo seguimos sin rechistar y disfrutamos el viaje entre dientes.

Los creadores de Tu eres el siguiente (You’re next) se sacan de la manga este thriller de acción mezclando elementos y géneros sin que nada se nos atragante. Quizás no consigan una obra maestra al hacerlo pero es difícil pensar que alguien se aburra durante los 100 minutos que dura.

Algunos la categorizarán como película de sobremesa de domingo y otros la compararán con el Drive de Ryan Goslin pero ni tanto ni tan poco.

Sinopsis: Por accidente unas sustancias bioquímicas acaban rociando a unos castores provocando su transformación en castores zombis. Éstos, traerán de cabeza a un grupo de jóvenes de vacaciones en una cabaña en el bosque.

Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2014
Duración: 85 minutos
Director: Jordan Rubin
Producción: Evan Astrowsky, Chris Bender, J.C. Spink, Christopher Lemole, Tim Zajaros
Guión: Jon Kaplan, Al Kaplan, Jordan Rubin
Música: Al Kaplan, Jon Kaplan
Fotografia: Jonathan Hall
Reparto: Cortney Palm, Hutch Dano, Peter Gilroy, Rachel Melvin
Festival de Sitges 2014: Sección Oficial Fantástico fuera de competición

Crítica: Mezcla perfecta entre cine de serie A y serie B. Si lo que pretendes es que la gente se ría con unos monstruos peculiares (por llamar de alguna forma a unos castores zombis), lo mejor que puedes hacer es darles vida al estilo de Serie B. Y funciona, claro que funciona. Cada aparición de los castores es desternillante a pesar de lo ridículo que sea sólo mencionar la existencia de tales seres.

Fuera de eso estamos ante la típica película de adolescentes en una cabaña en el bosque. Fórmula repetida hasta la saciedad con diferentes protagonistas aunque seguro que lo de los castores es algo inédito… aunque habrá que preguntarle a The Asylum y similares por si se adelantaron a la jugada.

Para rematar la faena tenemos diálogos que en vez de ser tan manidos y repetitivos con frases de siempre nos encontramos con algún personaje que vive en su propia realidad y que aporta un tono de comedia tan surrealista que hace que hasta los castores sean creíbles.

Después de analizar el fracaso que fue la Apple Bandai Pippin, toca repasar el que ha sido considerado quizá el fiasco más grande (o por lo menos más conocido) de la historia de los videojuegos, la Virtual Boy de Nintendo.

Hoy es el aniversario de la Virtual Boy (bueno, no), pero tampoco hace falta utilizar esos tópicos de “hace 20 años de un lanzamiento” para dedicar una entrada a un tema. Realmente, hace 19 años y 2 meses y pico que fue lanzada esta videoconsola, por lo que no será una fecha redonda, pero no hay ninguna necesidad de esperar un año para poder hablar un poco de esta videoconsola. Leer más

Últimamente estoy un poco nostálgico, y esta entrada no va a ser una excepción. Prometo que en próximos artículos abarcaré otros temas que no se basen sólo en tocar la fibra tan sensible del videojugador, pero hoy no es el día.

Recordando experiencias pasadas, me he dado cuenta de que muchos problemas y situaciones que sufrí en mi niñez ya no existen o no se han repetido.

Por ello, os presento un recopilatorio de veinte experiencias videojueguiles que han pasado a mejor vida y que dudo que algún día podamos volver a vivir o repetir (eso que se pierden la generación actual y las siguientes). Leer más

La puntuación en los videojuegos es algo que ha existido prácticamente desde los inicios del mundillo. Se han extendido por infinidad de títulos y géneros, aunque en los que más presencia tenían eran en los arcades y los plataformas.

Antes de que existieran los logros, la única forma de mostrar los hitos conseguidos por un videojugador era comprobar sus mejores puntuaciones, ya que cuanta más alta, más talento demostraba tener. Además de que, al obtener puntuaciones elevadas, el videojuego te solía recompensar con vidas o extras para facilitarte el completar el resto del videojuego. Leer más

¿Quién no conoce/odia a esta especie tan común de los videojuegos FPS? Sí, hablamos de los campers, esos videojugadores que suelen sacarnos de nuestras casillas al resto de mortales cuando encontramos a uno durante el transcurso de la partida, y más aún si acabamos muriendo a sus manos.

Estás en racha, llevas veinte muertes seguidas y lideras la clasificación de la partida. Te mueves por el mapa como si fuera tu casa, llevas la mejor arma equipada y vas de munición hasta los topes, pero de golpe y porrazo mueres estrepitosamente y no has visto a tu enemigo. Ves la repetición y ahí está, el campero de turno, bien quieto en su escondrijo al acecho de presas fáciles, con la mejor arma para cubrir su escondrijo de posición. Leer más

Todos nos hemos pegado una viciada intensiva de horas alguna vez en nuestra vida (incluso varias veces), y las disfrutamos como niños. Se ha demostrado que los videojuegos pueden influir positivamente en ciertos aspectos, como mejorar la capacidad de resolución, fomentar el trabajo en equipo, la agudeza visual, la concentración, la originalidad o la coordinación, entre otros.

Pero hoy nos vamos a centrar en uno de los aspectos negativos: las “enfermedades” que se derivan del uso intensivo de videojuegos, dividiéndolas en dos partes, las que, digamos, son catalogadas como “oficiales” y las que no. Leer más

ASDF es un concepto abstracto de nivel filosofal tan elevado que no tiene explicación, unas de las expresiones informáticas más utilizadas y socorridas cuando no se sabe qué decir para rellenar cualquier cosa asdfasdfasdfasdfasdfasdfasdfas dfasdfasdfasdfasdfasdfasdfas dfasdfasdfasdfasdfasdf asdfasdf.

Realmente no tiene ningún significado, aunque las mentes pensantes de nuestra sociedad afirman que su utilidad es la de dar los primeros pasos en las personas que quieren aprender mecanografía, colocando sus dedos encima de A-S-D-F y efectuando combinaciones hasta memorizar su posición: as, fas, dasa, asa, asdf, fdsa, y dafa, y demás variantes. Leer más