Barcode Battler: La consola de los codigos de barras
Seguramente algunos recordareis aquellas consolas rarisimas que anunciaban en la Hobby Consolas a principios de los 90. Bueno pues hoy voy a hablaros de una que me produjo mucha curiosidad en la época y de la cual no se supo nada mas, la Barcode Battler.

Esta consola salio al mercado en España allá por el 92, en el reinado de los 8 bits. Al parecer en Japón salieron varios modelos mas, pero a nuestro país solo llego este:
La consola en si era de lo mas normalito, ya que solo incluía un juego en memoria, lo cual incluso para aquella época era una cutrez. Y os preguntareis, ¿porque llego a popularizarse en Japón hasta el extremo de ser exportada a España? Bueno, pues resulta que esta consola traía un montón de tarjetitas con códigos de barras y se jugaba con ellas (algo así como las cartas de magic) insertándolas en un lector que traía la consola.

Pero el principal atractivo era que podías meterle cualquier código de barras y si tenias suerte tendría un personaje de nivel tropecientos, así que te ibas a la cocina y empezabas a recortar códigos de barras a mansalva. Al final, pese al empeño del Corte Ingles porque te la compraras, la consola fue un rotundo fracaso, dado que el juego era un tostón, y al parecer los códigos de barras españoles nunca daban ningún personaje bueno.

Actualmente en Japón siguen sacando periféricos para las consolas con los que insertar los códigos de barras y jugar con ellos.
Via: Infoconsolas - museo8bits




















[...] puede ser enormemente adictivo. A mi se me viene a la cabeza aquel “monstruo” llamado Barcode Battler. A pesar de su fracaso comercial fue uno de mis sueños frustrados de la [...]
Jajaja yo me la compré, menudo coñazo era. Todavía hay un montón de libros de tapa blanda en casa de mis padres con el código de barras recortado.
Por cierto, con nuestro gran nivel de inglés de la época (españoles y con 12 años) pensábamos que la consola se llamaba “Barco de Battler”, aunque nos resultaba raro porque barcos no había en el juego, jejeje.
En fin, no sé donde andará, si la tiramos en alguna mudanza o estará metida en alguna caja en el trastero.